Realidad Geselina                                                                                                                           25 / abril / 2019

Una Regla de tres Simple

Para la  gran mayoría de conciudadanos, los que vivimos al día y como se pueda, los que no estamos en “los grandes números”, los que apenas podemos con nuestros pequeños números para ver en qué forma pueden estirarse mes a mes, se nos hace difícil asimilar o comparar esos pequeños números de nuestra economía familiar, cuando aparecen, por ejemplo, cifras que nos hablan de Toneladas.  Una Tonelada es un montón y es comprensible que así sea cuando se habla de abastecimiento de alimentos básicos para toda la población del País.  Por esa razón, cuando la semana pasada, nos enteramos por los diferentes medios de comunicación que, a partir del lunes 23 de abril, el Gobierno había alcanzado un acuerdo con los grandes Grupos Empresarios dedicados a la alimentación  (también se los denomina “Formadores de Precios”) en poner en práctica algo así como un congelamiento de precios –o acuerdo de caballeros, según también se la denominó- para mitigar la gran inflación actual y, además, mantener esos valores hasta las elecciones de octubre próximo,  impactó  -por lo menos a quien esto escribe- que los Frigoríficos del país se habían comprometido con el Gobierno a entregar, a precio sensiblemente menos al actual, 120 toneladas de carne por semana para consumo en todo el País, aclarando que esa carne sería la que no se exporta, asado, vacío y matambre.  A mí me sorprendió.  120 Toneladas me sonaba como una cantidad superlativa, reconociendo, a la vez, mi ignorancia sobre cuánta carne se consume en el País por semana aunque, como todo compatriota, sé que es mucha y 120 toneladas me pareció mucho. Así fue que, medio porque estaba con tiempo, tomando tranquilamente un café en el Bar, primero empecé a hacer cuentas mentalmente y, después, a medida que avanzaba en las mismas decidí, para no errarle, tomar mi lapicera y, en una servilletita de papel, comencé con unas simples cuentas, las que transcribo a continuación.
120 Toneladas = 120.000 Kg. Por lo tanto, si 40.000.000 de personas (aproximadamente la Población del País) tienen a su disposición 120.000 kg de carne para alimentarse durante una semana, la cuenta que hay que hacer es la siguiente:
si a 40.000.000 de personas les corresponde…………….………………..120.000 Kg
a 1 Persona le corresponderá : 120.000 Kg  / 40.000.000 = ………………0,003 Kg.
Esto es: 3 gramos / persona / semana

No puede ser, es lo primero que me dije, así es que, mortificándome con que, por mi edad, ya no me salían ni las cuentas mas sencillas, me comuniqué con algunos amigos que algo se acordaban de la escuela  primaria y la regla de 3 simple pero, como coincidieron con mi cuenta, también desconfié de ellos, por lo cual llamé a una querida amiga, profesora de matemáticas en funciones, le pasé la operación y ella me aseguró que esta cuenta estaba bien.
Pensando en que, posiblemente, yo hubiera creído que las 120 Ton. eran para todo elPaís y que, en realidad lo fueran solo para la Prov. de Buenos Aires, se me ocurrió calcular, de ser así, a cuantas personas se podría alimentas con un churrasco por semana en nuestra provincia.
Así fue que consideré razonable calcular el consumo básico y mínimo de  una familia de
 4 personas, estimando  un consumo de 1 Kg /semana, o sea  250 gr. x persona x semana.
Esta cuenta dá que con esta cuota que los Frigoríficos decidieron entregar como su participación para disminuir la inflación, alcanzaría para :
120.000 Kg , a 1 Kg / semana / familia es = a 120.000 familias de 4 personas = 480.000 personas que podrían comer 250 gr. de carne por semana.
En este caso, utilizando toda la cuota de carne del País, no alcanzaría, por ejemplo, a abastecer a una ciudad como Mar del Plata (650,000 habitantes) durante una semana
Y aquí paré, porque ya no puedo ni debo calentarme mas, porque este “aporte” de carne que se está publicitando, me está resultando lo mas parecido a una de las recordadas  cargadas de Tinelli

Ya no sé qué esperar con el resto de los productos que se incluyen en esta nueva “canasta familiar”,  y si los precios se retrotraerán a los del lunes de la semana pasada, antes de la grosera demarcación que se aplicó a todos los alimentos durante esa semana.
Por supuesto que, si algún amigo lo desea, tiene ganas de entretenerse (y posiblemente amargarse) puede aplicar el mismo procedimiento de la elemental “Regla de Tres Simple” para conocer qué pasa con el precio y la cantidad de algún otro producto de esta Canasta Familiar.
Yo, hasta aquí llegué.

Carlos A. Moratinos

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